Museo Judío de Berlín

Autor: Daniel Libeskind

Ubicación: Berlín, Alemania

Año entrega: 1999

Apuntes: 

Durante la carrera tuve que construir la maqueta de este museo. En ese momento no logré entenderlo del todo, pero con el tiempo se vuelve evidente que aquí la arquitectura no busca ser cómoda, sino producir una experiencia de desorientación y fractura. El edificio se organiza desde recorridos que nacen en el subsuelo y se bifurcan en distintas direcciones, haciendo que el desplazamiento no sea lineal ni evidente.

El jardín del exilio inclina el suelo y altera la estabilidad, rodeado por una retícula de pilares que eliminan cualquier referencia clara. El día que lo visité no pude entrar porque había sido dañado la noche anterior por un automóvil, pero incluso desde fuera se percibe esa incomodidad buscada. La torre del holocausto, en cambio, es un vacío cerrado, frío y apenas iluminado desde arriba, donde el tiempo parece suspendido.

A lo largo del edificio aparecen vacíos que lo atraviesan verticalmente, marcando ausencias que no pueden ser ocupadas. Más que un museo, es una obra que se recorre con el cuerpo, donde la arquitectura intenta hacer perceptible, aunque sea de manera fragmentaria, la descolocación y la pérdida.